lunes, 05 de abril de 2010

PROYECTO   POLICIA   DEMOCRATICA

 

MARIO A. DE LA FUENTE FERNANDEZ.

 

 

         En principio lamento de sobremanera molestarlo y distraerle algunos minutos de su ardua labor para presentarle un punto de vista crudo y distinto sobre la seguridad ciudadana y de antemano le pido las disculpas si es que lo he molestado, pero lo hago con el único ánimo de poner los puntos sobre las "íes", porque como nieto, hijo y perteneciente a la familia "verde" creo que hasta el momento soy el único que tiene la valentía, “locura” y fuerza suficiente para enfrentar el vendaval de represalias que vendrá, sin temor además, a perder mi trabajo y sin ánimo de buscar uno nuevo, porque soy empresario autosuficiente.

 

         En efecto, el problema de la seguridad ciudadana, nunca se va a solucionar en las actuales circunstancias y con la participación cerrada de personas e instituciones, que dicen y pretenden ser las dueñas de la verdad absoluta y de la exclusiva de la solución de los problemas, como vemos hasta la fecha no se ha solucionado nada y es más, cada día seguimos con una sensación de inseguridad abrumadora, situación que repercute en las esferas del Gobierno.

 

         Estimado lector, no soy temerario en asegurar que la gente sencillamente NO cree en las policías, menos en Carabineros, la gente no cree en la actual justicia, la gente no cree en las actuales autoridades, porque “comen en el mismo plato que sus antagonistas” y a las anteriores simplemente se les tenía miedo y llegada la democracia, se siente el pueblo llano, hasta defraudado porque los que supuestamente fueron elegidos para que los defendieran y procuraran sacarlos de debajo de las botas de la dictadura, defendieran los derechos de los más pobres e hicieran una repartición más equitativa de los recursos del estado, éstos supuestos representantes, se han ido rápidamente mezclando con los que debieran ser sus oponentes naturales, la derecha, los representantes activos de la dictadura militar y los poderes fácticos.

 

         No les digo nada nuevo, si les comento que las comisiones formadas hasta el momento, asesoradas por los mismos, digamos del otro bando ,de la derecha, se han constituido como se ha demostrado, en personas cuyo único interés es "trepar" socialmente o parten de la base de que "siempre" las policías, tanto Carabineros como Investigaciones, tienen la verdad y como digo anteriormente, son la última palabra incluso para el Gobierno de la Concertación.  Partiremos entonces por quitarles o al menos restringirles el "ministerio de la FE", incluso ,para efectos policiales privados.

 

         Yo no sé si los asesores profundizan sobre estos temas con conocimiento de causa, pero de la situación antes señalada, nace la frase "Es preferible un político rico que uno que quiera serlo"  tan común estos días en el ambiente juvenil y universitario.

 

         Bajo nuestro punto de vista la pirámide humana en Carabineros debe estar encabezada por el Director General, un General Subdirector, un General Inspector zona norte y otra zona sur; enseguida se eliminarán las Jefaturas de zona, que simplemente serán limitadas a 12 Prefecturas y otras dos en Santiago a cargo de un Coronel cada una, reduciendo sustancialmente las Planas Mayores de las Prefecturas, que son realmente obstructivas, gente con basta experiencia, absolutamente neutralizados en labores netamente administrativas y que obviamente no se justifican policialmente.

 

         Con una Comisaría en cada Provincia y hasta dos, en las más grandes, más que sobra, porque la labor de seguridad y prevención se hace en la calle, y por cada región sólo una Prefectura, como decimos anteriormente a cargo de un Coronel.

 

         Tampoco somos temerarios en decir, que hechas estas reformas de optimización del recurso humano en las jefaturas, se disminuirán cerca del 23% los gastos en sueldos de Oficiales, lo que podrá ser destinado a vehículos y sus mantenciones.

 

         Otra frase que viene al asunto en Carabineros es "una tribu con muchos caciques y pocos indios".

 

         La crisis institucional del país entre el periodo l970 y l973, se reflejó en Carabineros, impulsando la necesidad de parte de la jefatura en el sentido de ofrecer de cara a las otras Instituciones armadas y a la ciudadanía, una imagen de "depuración" de alguno de sus miembros, mediante acusaciones unilaterales, juicios prefabricados, plagados de irregularidades y falsas imputaciones, donde se producían sentencias sin derecho a apelación alguna, muchas veces, simplemente, por no acatar o asumir mandatos reñidos con la moral, las leyes, la reglamentación vigente en esa época, o que en su momento eran referidos a disposiciones transitorias emanadas de decretos especiales de dudosa procedencia, como se ha podido comprobar con el transcurso del tiempo y las investigaciones posteriores.

 

         Esta situación, incluso ,se prolonga hasta estos días.

 

         En un importante número de estas imputaciones traspasaron desmedidamente el ámbito meramente personal, llegando a lesionar gravemente al resto de los miembros de la familia, en donde se exoneró a funcionarios simplemente por ser familiar, directo o indirecto de un civil y/o un uniformado que se hubiera visto involucrado en alguna situación catalogada como política o contraria a los conceptos militaristas del régimen dictatorial. Esta situación que ha perdurado en el tiempo ocasionó y ocasiona actualmente, una gran cantidad de pseudos procesos, antijurídicos y contrarios a todas las reglamentaciones y a las leyes.

 

         Insisto, que estos hechos, lejos de desaparecer de la Institución han ido en aumento y son cada vez más frecuentes.  Todos los funcionarios reconocen que existen los procedimientos legales, tales como el "conducto regular", el derecho para hacer peticiones y reclamaciones, pero también estadísticamente se puede comprobar que "el que osare" recurrir a este mecanismo, inmediatamente cae en cuestionamiento personal irreversible, que le produce escarnio, persecución, sobrecarga laboral, procesamiento por simples faltas y finalmente la expulsión, pasos sucesivos que no descartarán, la posibilidad de ser procesado por la justicia militar.

 

         En Carabineros es muy frecuente la frase "al que no le gusta se va" y "todos están aquí por su propia voluntad", frases empleadas por los superiores cotidianamente frente a todos los inferiores, situación que se presenta en todos los grados desde simple Carabinero y hasta General.

 

         Carabineros necesita pronto una fuerte reestructuración, que genere un ambiente sano, lo que redundará en una mejor relación con la ciudadanía y mayores logros en el control de la delincuencia.  Un Funcionario en forma instintiva vacía este desencanto profesional en los civiles, preferentemente en los que están indefensos, como son los pobres y los jóvenes.

 

         La militarización de las policías modernas tiende a desaparecer, ya que todas las empresas privadas y la mayoría de las estatales, tienen un organigrama jerarquizado y no necesariamente militarizado.  Creemos que en la función policial, la militarización afecta a la lógica, más que beneficia a la disciplina, siendo éste el problema fundamental del escaso éxito que en la actualidad se tiene frente a la delincuencia común.

 

         En este caso, por ejemplo, el conducto regular entraba la iniciativa personal y la creatividad, perjudicando los resultados finales encaminados a través del estudio, la prevención o la sorpresa, bases de la productividad policial.

 

         Eso por un lado, pero también, coarta la autodisciplina y el intercambio de controles.  La policía nunca debe estar compartimentada en concepto militarista, eso sí dividida por especialidades.

 

         Decíamos anteriormente que la optimización de los recursos humanos, se obtendrá cualitativamente mejorando la calificación para el ingreso de los postulantes, donde TODOS deben tener el requisito para ser Oficial, o sea, se eliminará el escalafón de nombramiento Institucional (P.A.C), sino Oficiales, que como requisito básico deben tener al menos 4to. medio de educación.

 

         Por tanto la carrera empezará de Oficial (con nombres civiles) y terminará en Director Nacional, eliminando, totalmente las denominaciones de tipo militar, como Teniente, Capitán, Sargento, Cabo, etc.

 

         Los ascensos serán cada tres años, sólo POR MERITOS PERSONALES, eliminando el ascenso por antigüedad, con calificaciones externas bianuales multidisciplinarias, sin ninguna conexión o compromiso con la Institución.

 

         La denominación Carabineros de Chile, debe ser reemplazada por la de POLICIA NACIONAL.

 

         Se eliminarán todos los servicios parafernálicos y no destinados directamente con la seguridad o su directa administración.

 

         Aunque parezca reiterativo el 90% del personal de orden y seguridad debe estar haciendo servicios permanentes en la calle, dentro de sus propios roles.

 

         También sé recalificarán cada dos años todos los servicios permanentes tanto externos como internos en los cuarteles y especialmente las atenciones personalizadas hacia los jefes, como choferes, cocineros, jardineros etc. en las casas particulares y las actividades recreativas que será por compra de servicios externos, al igual que las mantenciones de los cuarteles, los vehículos, las comunicaciones, los implementos de oficina y hasta los uniformes.

 

         Ningún funcionario deberá permanecer, durante toda su carrera por más de dos años en total en una actividad fuera de la directamente funcional en seguridad.

 

         Definitivamente los funcionarios, que con apoyo de la Institución se capaciten, ingresen a Institutos de Formación Profesional externos y a Universidades, deberán ejercer esta especialidad a los menos diez años, con posterioridad a su titulación o egreso al servicio de la Institución, contra un compromiso de descuento financiero de los beneficios y costos arriesgados por la institución.  Está comprobado que el que obtiene un título civil con apoyo y beneficios de tiempo y económicos, (Abogado, Economista , Contador, Ingeniero ) prontamente renuncia a la carrera, ocasionando un desgaste, una sicosis desenfrenada y hasta una cierta rivalidad y envidia de sus compañeros.

 

         Se prohibirá absolutamente (como ocurre hoy) la retención de parte o la totalidad de los sueldos, salvo de que se trate de una orden judicial ejecutoriada y no como en la actualidad, que se le descuenta a través de la planilla, sólo al P.A.C. y a los Oficiales de baja graduación, el pago de  supuestas compras a las que forzadamente se le induce, como libros sobre temas profesionales o no, objetos varios y hasta cooperaciones seudovoluntarias para pagar asesorías profesionales, tales como abogados para la defensa de compañeros que son culpables de algún delito, preferentemente contra los derechos humanos, pagos de coronas de caridad, cumpleaños de jefes o fiestas a las que ni siquiera están invitados, etc.etc.

 

         En estos descuentos no existe documento alguno en que el funcionario afectado autorice dicho operación en contra de sus haberes, porque generalmente se hace contra su voluntad, nunca se entera y menos puede pedir explicaciones.

 

         En estos descuentos forzados NUNCA se prevén los gastos personales de cada familia, ni los intereses individuales de cada individuo como persona.

 

      Físicamente, se mantendrá la talla normal, eliminando a los obesos, se hará test de drogas y alcoholismo en la medicina preventiva anual obligatoria y se hará un test de rendimiento sicomotor y físico ineludible, externo.

 

         Todos los funcionarios, rotarán por todas las especialidades, por muy especificas que ella sean, como la SIP o pilotos, eliminando las especialidades perpetuas, que son la base de la creación de las verdaderas castas que se encuentran enquistadas en el seno de la Institución y que impiden el normal desenvolvimiento de una carrera profesional lógica y moderna.

 

         Todos los beneficios económicos y las asignaciones especiales, deben en primer lugar beneficiar a las especialidades destinadas a la seguridad químicamente pura, ya que, todas las demás especialidades las han tenido desde que se fundó cada especialidad, por tanto los que están en la calle han sido siempre los que han ganado menos dinero y han trabajado más y por enfrentarse continuamente a la problemática policial no son los mejores calificados y por tanto,los de carreras más cortas, lo que es un contrasentido en una policía.

 

         En Carabineros actualmente nadie gana el sueldo base por muy nuevo o muy simple que sea su actividad.  Aunque mejores sueldos, no necesariamente implican las mejores posibilidades de enfrentar a la delincuencia que es el "life motiv" de Carabineros, con ello, sólo se mantendrá, un tanto, neutralizada la creciente corrupción.

 

         Los sujetos al Código de Justicia Militar y los Reglamentos de Disciplina de Carabineros son los que mantienen contratos laborales y se llaman "funcionarios", no sus familiares, salvo que éstos incurran individualmente en delitos militares.  No hay en todo el mundo, ningún Código que haga responsable a un individuo por faltas cometidas por sus familiares, por muy directos que estos sean y si así fuera, a los funcionarios que tienen esposas doctoras, por ejemplo, abogados o profesionales de primer nivel, que los hay, debieran pagarles y tratarles a ese nivel, eso sería justicia equitativa y compensatoria.

 

         Los reclamos recientes de las mujeres de algunos funcionarios que se atrevieron a protestar públicamente, son proporcionalmente involucrantes o significantes de la gran mayoría de ellas, ya que las estadísticas han demostrado que en toda actividad social, sólo participan en 5% de los interesados directamente, si se hace una prolongación matemática y los que protestaron fueron sólo una treintena, esto implica, que al menos, 2640 esposas estarían involucradas directamente, al igual que son sólo el 5% de los delitos que ocurren los que se denuncian, son el 5% aprox. los ciudadanos que participan en los Partidos Políticos, son el 5% los que gustándole el fútbol van al estadio, etc. etc...

 

         Son estas las mismas matemáticas y los cálculos que entrega Carabineros cuando hay una concentración o una protesta de izquierda.  Las cantidades involucradas directamente nos revelan que la cosa es mucho más seria que lo que parece.

 

         Bajo este mismo prisma, si hay un Carabinero que se atreve a enfrentar las cámaras de T.V. unos cuantos más que lo apoyan solapadamente y unos muchos más que intervienen la frecuencia de las radios Institucionales o rayan los autos particulares de sus jefes represores, de sus mujeres, quiere decir que el problema es de fondo y no en aspectos colaterales como se pretende actualmente desde la Moneda y desde la Dirección General y hasta nos atreveríamos a decir que no es de carácter remunerativo.

 

         En efecto, si comparamos el sueldo de un Carabinero raso, con el de un profesor, un enfermero un funcionario de un juzgado, etc., con la misma antigüedad, resumiremos que el Carabinero, sólo con segundo medio, gana mucho más proporcionalmente que titulados universitarios, aún teniendo en cuenta el riesgo, la cantidad de horas laborales efectivamente realizadas y poniendo estas  calificaciones por sobre la capacitación universitaria, lo que constituye una aberración en la economía moderna.

 

         Todos sabemos que el Cabo Leiva Suazo, no incurrió en ningún delito, ni siquiera falta, ni militar ni civil, ni menos la de sedición, porque es uno sólo, individualmente se ha comprobado no representa a nadie, no es líder (aunque los hechos lo hicieron  rápidamente), no se ha comprobado su rebeldía, incumplimiento de órdenes o concertación, no hay seducción de tropas, no hay insubordinación, no es promotor de nada, ni siquiera ha levantado el tono de la voz en tono subversivo, no ha inducido a desorden o alboroto, no ha hecho siquiera insinuaciones destinadas a causar disgusto a las tropas, ni tibieza en el servicio, es más, creo que todos los actos colaterales ocasionados por el nerviosismo e inseguridad de sus jefes y otras personas ajenas y desconocedoras del tema, han generado un murmullo que afecta a la verdad y a la moral de las tropas, siendo necesario e imperante reconocer de una sola vez, que Carabineros como Institución necesita una REFUNDACION, empezando por una fuerte depuración de todo su personal involucrado en asuntos de derechos humanos y en abusos de poder, cosa que ahora en Democracia, sea la verdad y la justicia la que verdaderamente mande, incluso dentro de Carabineros.

 

         ¿Quién le paga al Cabo Leiva los tres meses de detención al salir exento de responsabilidad?, si eso le pasa a ellos mismos, ¿qué se espera para los civiles?.

 

         Después del fracaso de la gestión policial en términos generales y en casos puntuales en Colonia Dignidad y el triunfo de los amigos protectores, cabe pensar y preguntarse, ¿qué habría pasado si Paul Schafer hubiera sido de izquierda o viviera en La legua?.

 

         Es cuento aparte los sistemas de amigos protectores, los Caballeros del Orden, la mesa de los 40, los Alguaciles, el círculo de..., etc., y hasta la protección laboral que ejerce el O.S.10 a un mercado nunca más cautivo como es la Vigilancia Privada y en donde se comete por parte de los dueños de empresas, todo tipo de abusos con los trabajadores, situación que es fácilmente comprobable en las Inspecciones del Trabajo.  En la actualidad no hay rubro con una mayor rotación funcionaria y problemática laboral.

 

         Después de todos los problemas estructurales que han sucedido históricamente en Carabineros, por la contaminación psico social actual de su personal de tropa, que en vez de solucionar o aliviar los problemas de cara al país, son encubiertos por el miedo, intimidando y castigando a los más débiles o a los valientes que "ósan levantar la voz y decir la verdad", pero por sobre todo, de espalda a la democracia naciente y la opinión pública.

 

         Después el rotundo fracaso frente a la delincuencia común a pesar de todas las bastas ayudas económicas entregadas por las actuales autoridades en perjuicio de la salud, de la educación y las pensiones de los más pobres, se han dado miles de burdas explicaciones, siendo que los encargados de la seguridad privada y municipal, también está plagada de ex-jefes de Carabineros, sin resultados claros.

 

         Después de que una vez más se protege a los "amigos" cuestionados por los Tribunales, siendo el caso más reciente el del Comandante Quiroz Ruiz, que participó en la operación Albania, o el del mismo Cabo Leiva que hace años mató a un joven y fueron salvadores por la superioridad en su oportunidad, silenciando los hechos en tenor cómplice.  Hoy, cuando ambos están en problemas, resulta que son unos sicóticos y prácticamente son presentados ante la opinión pública como asesinos.  El otro caso reciente es el del Capitán del chiste, que lo echaron por ser prácticamente un delincuente con malos antecedentes, aún estando en Lista UNO, no habrá con ello un descarado doble estándar.

 

Después de todo ello y otras verdades recientes, sin entrar a profundizar por falta de espacio y tiempo, creo que lo único que se pretende con los "GRANDES EXITOS EN LAS DROGAS" (aunque son ínfimos para controlar el problema a nivel nacional), creo, se pretende tapar supuestamente el mal olor que sale desde la Institución.

 

S E G U N D A     C O N C L U S I O N.

 

 

Una de las principales misiones del hombre es proteger su condición humana, para que puedan realizarse las funciones naturales como la subsistencia y el progreso personal y colectivo.

 

Para que ello se relacione perfectamente, se ha creado un conjunto de normas que afectan a toda sociedad, sus bienes y sus acciones, que se denominan, Constitución, Leyes, Reglamentos, Normas, Acuerdos, Tratados, etc. y que deben ser respetados por todos.

 

Cuando estas relaciones se deterioran o quiebran, la sociedad dispone de medios para inducir por el buen camino al vector causante o al delincuente, que en la práctica, es aquél individuo que se atreve a hacer lo que todo pensamos y no hacemos por temor a las represalias dictadas por esas mismas normas.

 

Entonces, delito, es un comportamiento ilícito del hombre, previsto en la Ley y castigada con una sanción determinada.  Los delitos dependen por ello, de la vida social y jurídica de cada pueblo y se dividen según su gravedad, en crímenes, los más graves, simples delitos y faltas.  También se dividen en simples, en los que una trasgresión resulta de una sola acción, y compuestos los que resultan de varias acciones; en flagrante, si se está cometiendo o se acaba de cometer cuando el delincuente es aprehendido y en no flagrantes en el caso contrario; en públicos o perseguidos de oficio y en privados o perseguibles a instancia de las partes afectadas, en materiales y en formales según se produzca o no un resultado dañoso, en comunes y especiales, en políticos y sociales, etc. etc.

 

Son delitos dolosos en los cuales el agente causante quería, consiente y voluntariamente la consecución de la acción y son delitos culposos, los que son consecuencia del comportamiento imprudente o negligente.

 

No sólo se castiga el delito consumado, sino también la tentativa y el delito frustrado.

 

Según la naturaleza del interés dañado los delitos se pueden dividir en: contra las personas (homicidio, infanticidio, aborto, lesiones); contra la honestidad (violación, estupro, corrupción de menores); contra el honor (la calumnia, la injuria); contra el estado civil de las personas (bigamia); contra la libertad y la seguridad (detenciones ilegales, allanamiento de morada, violación de correspondencia); contra la propiedad o el patrimonio (robo, hurto, estafa, daño, incendio); falsificación, de documentos de moneda de títulos); contra la salud pública, contra la administración de justicia (el falso testimonio, la falsa denuncia, la obstrucción de la justicia), contra la seguridad interior o exterior del Estado, contra la Constitución entre los que se encuentran los delitos de traición, rebelión, y sedición, etc.

 

Si todo aparentemente está escrito y normado, entonces, qué instancia superior, hace que un individuo cometa delito, a mi humilde juicio en orden decreciente de influencia e importancia, son las siguientes:

 

1. - Las alteraciones normales de las estructuras del Estado inducen mayoritariamente a comportamientos nocivos para la sociedad.

 

2. - La desigualdad en la aplicación de la Ley o la aplicación abusiva y poco justa (se encarga la investigación de un delito a un posible sospechoso, originándose un encubrimiento cómplice.

 

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Publicado por Desconocido @ 18:58
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